Si lo enfocamos a España: destacan potenciales en litio (Extremadura), wolframio y estaño (Galicia, Castilla y León), fluorita (Asturias es histórica), feldespatos y arcillas para cerámica (Castellón), pizarra (Ourense, León), áridos y rocas ornamentales, además del cobre y zinc en la Faja Pirítica Ibérica (Huelva/Sevilla).
Oro (Au): altísimo valor por peso. Usos en joyería, inversión y reservas, además de electrónica de alta fiabilidad, contactos y odontología. Demanda relativamente defensiva; precio sensible a tipos de interés y riesgo geopolítico.


Platino, paladio, rodio (PGM): muy valiosos, especialmente el rodio. Aplicaciones en catalizadores automotrices, química (catalizadores de proceso), electrónica y joyería (platino). La transición a vehículos eléctricos reduce catalizadores, pero crece su uso en química e hidrógeno (electrolizadores, pilas de combustible, sobre todo platino/iridio).
Diamante (gemas) y piedras preciosas (rubí, zafiro, esmeralda): valor altísimo por quilate en calidad gema. Usos en joyería; el diamante también en abrasivos y herramientas de corte (diamante sintético CVD/HPHT gana cuota).
Litio: clave para baterías Li-ion (cátodos NMC/NCA/LFP), almacenamiento estacionario y movilidad eléctrica. También en grasas lubricantes, vidrio/cerámica. Valor elevado por tonelada y fuerte crecimiento de demanda; mercado volátil.
Cobalto y níquel de grado batería: cobalto mejora la estabilidad térmica de cátodos; níquel aumenta densidad energética en NMC/NCA. Níquel también para acero inoxidable y superaleaciones; cobalto para superaleaciones y herramientas. Tendencia a reducir cobalto en baterías, pero aún crítico en muchas químicas.
