Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Minería sostenible: el camino hacia el futuro

La minería sostenible busca extraer recursos minimizando impactos ambientales, maximizando beneficios sociales y asegurando viabilidad económica a lo largo del ciclo de vida del proyecto, desde la exploración hasta el cierre y la post‑minería. No es un “tipo” de minería, sino una manera de planificar, operar, medir y rendir cuentas.

Qué implica en la práctica:

Diseño desde el inicio: evaluación de impacto ambiental y social robusta, con jerarquía de mitigación (evitar, minimizar, restaurar, compensar), análisis de alternativas (incluida la opción de no proceder) y planificación de cierre integrada desde el día uno, con provisiones financieras garantizadas. Eficiencia de recursos: reducción de consumo de agua (recirculación >80-90%, espesadores, relaves filtrados), eficiencia energética, electrificación de equipos y uso de renovables in situ, así como recuperación de calor y optimización de ventilación “on demand” en subterráneas.

Gestión de residuos y relaves: diseño de presas según estándares GISTM/ICOLD, monitoreo continuo (piezómetros, InSAR, drones), planes de respuesta a emergencias y transición a relaves en pasta o secos donde sea viable para reducir riesgo y huella.

Calidad de agua y biodiversidad: control de drenaje ácido (encapsulamiento, mezclas alcalinas, tratamiento activo/pasivo), protección de acuíferos, caudales ecológicos, planes de biodiversidad con áreas de exclusión, corredores y restauración progresiva con especies autóctonas.

Descarbonización: inventarios de GEI de alcance 1-3, objetivos alineados con 1.5 °C, sustitución de diésel por electricidad/hidrógeno donde aplique, PPA con renovables y optimización logística para reducir emisiones de transporte.

Economía circular: preconcentración para reducir molienda, recuperación de subproductos, reprocesado de relaves históricos, uso de estériles en construcción y reciclaje de agua, reactivos y metales. Integración con cadenas de valor locales (por ejemplo, convertir estériles en áridos secundarios).

Personas y comunidades: consentimiento libre, previo e informado (cuando aplique), diálogo temprano y continuo, planes de desarrollo local (empleo, compras, formación), mecanismos de quejas efectivos, respeto a derechos humanos y patrimonio cultural. Indicadores de creación de valor compartido y transición laboral al cierre.

Seguridad y salud: cultura preventiva, automatización/teleoperación para reducir exposición, gestión de polvo y ruido, y transparencia en reportes de incidentes.

Transparencia y trazabilidad: reporte ESG con estándares reconocidos (GRI, SASB, TCFD), participación en iniciativas como EITI y certificaciones de “mineral responsable” (IRMA, Copper Mark, Towards Sustainable Mining), además de trazabilidad digital de materiales.

Gobernanza y ética: cumplimiento normativo, anticorrupción, debida diligencia de proveedores y evaluación continua de riesgos ESG en toda la cadena.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad