La mina de sílex de Casa Montero, situada en el distrito madrileño de Vicálvaro, es uno de los yacimientos mineros prehistóricos más importantes de Europa. Su explotación comenzó durante los inicios del Neolítico, hace más de 7.000 años, convirtiéndose en una de las evidencias más antiguas de minería subterránea conocidas en el continente.
El yacimiento ocupa una superficie superior a cuatro hectáreas y alberga más de 4.000 estructuras subterráneas. La mayor parte de ellas corresponde a pozos excavados para la extracción de sílex, una roca muy apreciada en la Prehistoria por su capacidad para producir herramientas y útiles de corte. Los trabajos arqueológicos han identificado al menos 3.794 pozos neolíticos destinados a la explotación de este recurso mineral.
La explotación minera se desarrolló mediante la excavación de pozos verticales estrechos y profundos que permitían acceder a las vetas subterráneas de sílex. Uno de los aspectos más llamativos del yacimiento es la proximidad entre los pozos, separados en muchos casos por menos de 30 centímetros sin llegar a interceptarse entre sí, lo que demuestra un notable conocimiento técnico por parte de aquellas comunidades agrícolas.
Las dataciones realizadas mediante Carbono 14 sobre restos de madera carbonizada sitúan la actividad minera entre los años 5400 y 5200 antes de Cristo. Estos resultados convierten a Casa Montero en una de las minas más antiguas de Europa y en una de las explotaciones mineras neolíticas mejor estudiadas de la Península Ibérica.
El yacimiento fue descubierto en 2003 durante los trabajos arqueológicos previos a la construcción de la autovía M-50. Las excavaciones desarrolladas posteriormente permitieron documentar la extensión de la explotación minera y conocer mejor las técnicas empleadas para la extracción y aprovechamiento del sílex.
Además de los restos mineros neolíticos, en Casa Montero se han encontrado evidencias de ocupaciones humanas de otras épocas, incluyendo restos paleolíticos, materiales de la Edad del Bronce y testimonios de actividades mineras más recientes. Esta continuidad convierte el enclave en un lugar de gran valor para comprender la relación entre los recursos geológicos y las sociedades humanas a lo largo de miles de años.
Desde el punto de vista geológico, la explotación se localiza sobre materiales de la Cuenca de Madrid donde afloran niveles ricos en sílex asociados a depósitos sedimentarios miocenos. La abundancia y calidad de este recurso favorecieron su aprovechamiento desde tiempos prehistóricos y explican la importancia que alcanzó la zona como centro de obtención de materia prima para la fabricación de herramientas.
Hoy, la mina de Casa Montero constituye un referente para el estudio de la minería antigua y del aprovechamiento de los recursos minerales en la Península Ibérica. Su investigación ha permitido conocer con detalle algunas de las primeras actividades extractivas desarrolladas por las comunidades neolíticas del centro peninsular.
