Los mayores depósitos de mineral de hierro de la Tierra, situados en la provincia de Hamersley, en Australia Occidental, podrían ser cerca de mil millones de años más jóvenes de lo que se pensaba hasta ahora. La nueva investigación, liderada por la Curtin University, plantea un cambio importante en la comprensión geológica de estos depósitos y podría modificar las estrategias futuras de exploración minera.
El estudio concluye que la mineralización de hierro de alta ley en Hamersley se produjo entre hace aproximadamente 1.400 y 1.100 millones de años, frente a la estimación anterior de unos 2.200 millones de años. Este reajuste cronológico sitúa la formación de los depósitos en un contexto geológico completamente distinto, relacionado con una etapa de intensa actividad tectónica y reorganización continental.
Los investigadores utilizaron técnicas avanzadas de geocronología basadas en datación uranio-plomo sobre hematita procedente de muestras de testigos de perforación, permitiendo fechar con mayor precisión el momento en que el mineral de hierro alcanzó sus elevadas concentraciones. Según los datos analizados, el enriquecimiento del hierro no ocurrió durante la formación original de las rocas sedimentarias ricas en hierro, sino mucho después, durante procesos geológicos posteriores.
La investigación también vincula la formación de estos depósitos a un periodo de fragmentación de antiguos supercontinentes, especialmente al desmembramiento del supercontinente Columbia y a cambios tectónicos que afectaron a la corteza terrestre de Australia. Estos procesos habrían favorecido el movimiento de fluidos ricos en minerales capaces de concentrar el hierro y generar yacimientos de alta ley.
Para la industria minera, el hallazgo tiene implicaciones prácticas. Si los grandes depósitos de hierro están asociados a eventos tectónicos más recientes y específicos de lo que se creía, las empresas podrían redefinir modelos de exploración para localizar nuevos recursos en regiones con historias geológicas comparables. Los autores sostienen que comprender mejor cuándo y cómo se formaron estos depósitos puede ayudar a mejorar la eficiencia en la búsqueda de nuevos yacimientos de hierro de alta calidad.
La provincia de Hamersley alberga algunos de los depósitos de hierro más importantes del planeta y constituye una de las principales fuentes de suministro mundial de mineral para la industria siderúrgica. El nuevo trabajo no modifica la magnitud del recurso, pero sí cambia el marco científico sobre su origen y evolución geológica
