Un yacimiento mineral es una concentración natural de minerales o rocas que posee suficiente cantidad, calidad y características geológicas para que pueda ser explotada económicamente. No todas las concentraciones minerales constituyen un yacimiento, ya que para ser consideradas como tales deben presentar interés técnico y económico.
Los minerales se encuentran distribuidos por toda la corteza terrestre, pero normalmente aparecen en cantidades muy pequeñas. Los procesos geológicos pueden concentrarlos en determinadas zonas, dando lugar a depósitos suficientemente ricos para que la minería resulte viable.
Para comprender qué es un yacimiento mineral es necesario diferenciar tres conceptos básicos: roca, mineral y mena.
Un mineral es una sustancia natural, generalmente sólida, con una composición química definida y una estructura cristalina determinada. El cuarzo, la calcita, la galena o la pirita son ejemplos de minerales.
Una roca es un agregado natural formado por uno o varios minerales. El granito, por ejemplo, está compuesto principalmente por cuarzo, feldespato y mica. La caliza está formada principalmente por calcita.
La mena es el mineral o conjunto de minerales que contienen el elemento de interés económico y que pueden explotarse de forma rentable. En un yacimiento de cobre, la calcopirita puede constituir la mena. En un yacimiento de hierro, la hematites o la magnetita pueden ser las menas principales.
Junto a la mena aparecen otros minerales sin valor económico directo que acompañan al mineral útil. Estos minerales reciben el nombre de ganga. La separación entre la mena y la ganga forma parte del proceso de tratamiento del mineral.
Otro concepto importante es la ley mineral. La ley expresa la cantidad de metal o mineral útil presente en una determinada cantidad de roca. En un yacimiento de cobre con una ley del 1 %, cada tonelada de roca contiene aproximadamente 10 kilogramos de cobre. En un yacimiento aurífero, la ley suele expresarse en gramos de oro por tonelada de roca.
La rentabilidad de una explotación minera no depende únicamente de la ley del mineral. También influyen la profundidad del yacimiento, el tamaño del depósito, los costes de extracción, la tecnología disponible, el precio del mineral y las condiciones ambientales y legales.
Las reservas minerales representan la parte del yacimiento que puede explotarse económicamente con las condiciones técnicas y económicas existentes en un momento determinado. Un depósito puede contener grandes cantidades de mineral, pero solo una parte puede clasificarse como reserva si resulta viable su extracción.
Los recursos minerales son las concentraciones de minerales cuya existencia se conoce o se estima geológicamente, aunque todavía no se haya demostrado completamente su viabilidad económica. A medida que avanza la exploración y se obtienen nuevos datos, algunos recursos pueden convertirse en reservas.
La formación de un yacimiento mineral es el resultado de procesos geológicos que actúan durante millones de años. El calor interno de la Tierra, la actividad volcánica, la circulación de fluidos, la sedimentación y la alteración de las rocas pueden concentrar determinados elementos hasta formar depósitos de interés económico.
El estudio de los yacimientos minerales permite comprender cómo se distribuyen los recursos geológicos y constituye la base de la exploración y de la actividad minera. Conocer estos conceptos resulta fundamental para entender cómo se forman los distintos tipos de depósitos minerales que se estudiarán en los próximos artículos.