SpaceX continúa desarrollando su programa Starship, considerado el eje central de sus futuros proyectos de exploración lunar y marciana. Durante el mes de mayo la compañía realizó el duodécimo vuelo de prueba de Starship, en el que se evaluaron nuevas mejoras técnicas del vehículo y se desplegaron satélites simulados para futuras misiones. La prueba permitió recopilar datos para el desarrollo de próximas versiones del sistema.

La empresa también trabaja en la versión más reciente de Starship, denominada V3, que incorpora modificaciones destinadas a aumentar la capacidad de carga y facilitar el despliegue masivo de satélites Starlink. Un intento reciente de lanzamiento fue cancelado por motivos técnicos durante la cuenta atrás, aunque SpaceX mantiene su programa de pruebas.

En paralelo, SpaceX mantiene un elevado ritmo de lanzamientos con su cohete Falcon 9. A finales de mayo la compañía lanzó otros 29 satélites Starlink desde Florida, elevando la constelación a más de 10.400 satélites operativos en órbita terrestre baja. La red proporciona servicios de internet de banda ancha en numerosos países y continúa expandiendo su cobertura global.

La compañía también está desarrollando nuevas infraestructuras logísticas para el programa Starship. Entre las iniciativas recientes destaca la incorporación de una barcaza adaptada para transportar componentes de Starship entre Texas y Florida, donde SpaceX prevé ampliar sus operaciones de lanzamiento. Además, la empresa negocia nuevas instalaciones portuarias para apoyar el crecimiento de este programa.

En el ámbito institucional, SpaceX ha obtenido un contrato de 4.160 millones de dólares adjudicado por la Fuerza Espacial de Estados Unidos para el desarrollo de una red de satélites destinada a sistemas avanzados de vigilancia y defensa. El proyecto será ejecutado principalmente a través de Starshield, la división gubernamental de la compañía basada en tecnologías derivadas de Starlink.

Mientras tanto, la competencia en el mercado de internet satelital continúa intensificándose. Amazon acelera el despliegue de su constelación Kuiper mediante acuerdos con diversos proveedores de lanzamiento, incluidos operadores europeos, con el objetivo de competir con la posición dominante alcanzada por Starlink.

SpaceX mantiene así una actividad centrada en tres áreas principales: el desarrollo de Starship, la expansión de la red Starlink y la obtención de contratos institucionales relacionados con infraestructuras espaciales y sistemas satelitales.